+86 18068001229 ¿Qué es la energía térmica?
La energía térmica es la electricidad que se genera mediante el uso del calor. En la gran mayoría de los casos, este calor se utiliza para convertir el agua en vapor a alta presión, que luego hace girar una turbina conectada a un generador, produciendo así electricidad.
Lo fundamental que hay que recordar es que la energía térmica convierte la energía térmica (calor) en energía eléctrica.
¿Cómo funciona una central termoeléctrica? (El proceso básico)
El proceso, conocido como ciclo Rankine, se puede dividir en cuatro pasos principales:
Generación de calor: Un combustible se quema en una caldera para producir calor intenso. Los combustibles comunes incluyen:
Carbón
Gas natural
Petróleo (petróleo)
Biomasa (por ejemplo, madera, residuos agrícolas)
Fisión nuclear (los átomos de uranio se dividen, liberando un calor inmenso en lugar de quemar un combustible).
Generación de vapor: Este calor se utiliza para hervir agua en calderas gigantes, creando vapor a alta presión.
Rotación de la turbina: El vapor a alta presión se fuerza a través de una turbina, que consiste en una serie de álabes montados sobre un eje. La presión del vapor hace que los álabes y el eje giren a velocidades muy altas.
Generación de electricidad: El eje giratorio está conectado a un generador. Dentro del generador, la energía rotacional (energía mecánica) se convierte en energía eléctrica mediante inducción electromagnética. Esta electricidad se envía a la red eléctrica.
Tras pasar por la turbina, el vapor se enfría en un condensador (a menudo utilizando agua fría de un río, del mar o de torres de refrigeración) para convertirlo de nuevo en agua, de modo que el ciclo pueda comenzar de nuevo.
Fuentes de energía térmica
Las centrales térmicas se clasifican según su fuente de calor:

Ventajas y desventajas

Conclusión principal
La energía térmica es la base del suministro eléctrico mundial, ya que genera electricidad utilizando el calor —principalmente procedente de la combustión de combustibles fósiles o de reacciones nucleares— para accionar turbinas. Si bien es un método fiable y probado, su impacto ambiental, sobre todo el derivado de los combustibles fósiles, es su mayor inconveniente, lo que impulsa la transición global hacia fuentes de energía renovables como la solar, la eólica y la hidroeléctrica.












